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  Seneca
   - Seneca -  

"Los hombres no son perturbados por las cosas, sino por sus opiniones sobre ellas". Por lo tanto, cuando estamos avergonzados o perturbados, no lo atribuyamos a otro sino a nosotros mismos. Es decir, según nuestras propias opiniones. "Está diciendo que son nuestras opiniones sobre las cosas las que determinarán si nos van a molestar o no". "Pero en lugar de tratar de suprimir (las emociones), debemos confrontar las creencias que nos llevarán a convertirlas en emociones saludables"

   - Pedro Calderón de la Barca -  

A la noche Esos rasgos de luz, esas centellas que cobran con amagos superiores alimentos del sol en resplandores aquello viven que se duele de ellas. Flores nocturnas son: aunque tan bellas, efímeras padecen sus ardores, pues si un día es el siglo de las flores, una noche es la edad de las estrellas. De esa, pues, primavera fugitiva, ya nuestro mal, ya nuestro bien se infiere; registro es nuestro, o muera el sol o viva. ¿Qué duración habrá que el hombre espere, o que mudanza habrá que no reciba de astro que cada noche nace y muere? Cantarcillo Ruiseñor que volando vas, cantando finezas, cantando favores, ¡oh, cuánta pena y envidia me das! Pero no, que si hoy cantas amores, tú tendrás celos y tú llorarás. ¡Qué alegre y desvanecido cantas, dulce ruiseñor , las aventuras de tu amor olvidado de tu olvido! En ti, de ti entretenido al ver cuán ufano estás, ¡oh, cuánta envidia me das publicando tus favores! Pero no, que si hoy cantas amores, tú tendrás celos y tú lloraras.

   - frases célebres -  

"Las personas superficiales creen en la suerte. Las fuertes, en la causa y efecto." Ralph Waldo Emerson "una vida feliz será imposible mientras no simplifiquemos nuestros hábitos y no moderemos nuestros deseos" Epícteto "todo el mundo se queja de su memoria, pero nadie de su inteligencia" François de La Rochefoucauld, escritor francés (1613-1680) "conservar algo que me ayude a recordarte, sería admitir que te puedo olvidar" William Shakespeare. “La vida me ha enseñado. Que la gente es amable, si yo soy amable, Que las personas están tristes, si estoy triste, Que todos me quieren, si yo los quiero, Que todos son malos, si yo los odio, Que hay caras sonrientes, si les sonrío, Que hay caras amargas, si estoy amargado, Que el mundo está feliz, si yo soy feliz, Que las personas son agradecidas, si yo soy agradecido con ellos.” Mahatma Gandhi. "Hay tres clases de personas: aquellas que ven, aquellas que ven lo que se les muestra y aquellas que no ven". "La belleza perece en la vida, pero es inmortal en el arte". "Los hombres geniales empiezan grandes obras, los hombres trabajadores las terminan". "La pintura es poesía muda; la poesía, pintura ciega". Leonardo da Vinci

   - Mario Benedetti -  

Estados de animo: Unas veces me siento como pobre colina y otras como montaña de cumbres repetidas. Unas veces me siento como un acantilado y en otras como un cielo azul pero lejano. A veces uno es manantial entre rocas y otras veces un árbol con las últimas hojas. Pero hoy me siento apenas como laguna insomne con un embarcadero ya sin embarcaciones una laguna verde inmóvil y paciente conforme con sus algas sus musgos y sus peces, sereno en mi confianza confiando en que una tarde te acerques y te mires, te mires al mirarme.

   - Antonio Machado -  

La primavera besaba suavemente la arboleda, y el verde nuevo brotaba como una verde humareda. Las nubes iban pasando sobre el campo juvenil.... Yo vi en las hojas temblando las frescas lluvias de abril Bajo ese almendro florido todo cargado de flor -recordé-, yo he maldecido mi juventud sin añor. Hoy, en mitad de la vida, me he parado a meditar.... ¡juventud nunca vivida quién te volviera a soñar!

   - Gustavo Adolfo Bezquer -  

RIMA XV [Tú y yo. Melodía.] Cendal flotante de leve bruma, rizada cinta de blanca espuma, rumor sonoro de arpa de oro, beso del aura, onda de luz: eso eres tú. Tú, sombra aérea, que cuantas veces voy a tocarte te desvaneces ¡como la llama, como el sonido, como la niebla, como el gemido del lago azul! En mar sin playas onda sonante, en el vacío cometa errante, largo lamento del ronco viento, ansia perpetua de algo mejor, ¡eso soy yo! Yo, que a tus ojos, en mi agonía, los ojos vuelvo de noche y día; yo, que incansable corro y demente ¡tras una sombra, tras la hija ardiente de una visión!. RIMA LIII Volverán las oscuras golondrinas en tu balcón sus nidos a colgar, y otra vez con el ala a sus cristales jugando llamarán. Pero aquellas que el vuelo refrenaban tu hermosura y mi dicha a contemplar, aquellas que aprendieron nuestros nombres... ¡esas... no volverán! Volverán las tupidas madreselvas de tu jardín las tapias a escalar, y otra vez a la tarde aún más hermosas sus flores se abrirán. Pero aquellas, cuajadas de rocío cuyas gotas mirábamos temblar y caer como lágrimas del día... ¡esas... no volverán! Volverán del amor en tus oídos las palabras ardientes a sonar; tu corazón de su profundo sueño tal vez despertará. Pero mudo y absorto y de rodillas como se adora a Dios ante su altar, como yo te he querido...; desengáñate, ¡así... no te querrán! RIMA II Saeta que voladora cruza, arrojada al azar, y que no se sabe dónde temblando se clavará; hoja que del árbol seca arrebata el vendaval, sin que nadie acierte el surco donde al polvo volverá; gigante ola que el viento riza y empuja en el mar, y rueda y pasa, y se ignora qué playa buscando va; luz que en cercos temblorosos brilla, próxima a expirar, y que no se sabe de ellos cuál el último será; eso soy yo, que al acaso cruzo el mundo sin pensar de dónde vengo ni a dónde mis pasos me llevarán. )

   - José Zorrilla -  

El huracán de la vida solo dejó, ¡oh mi querida!, para mi eterno tormento, en prenda de maldición, tu nombre en mi pensamiento, tu amor en mi corazón. (extracto de "a un torreón") La esperanza es de los cielos precioso y funesto don, pues los amantes desvelos cambian la esperanza en celos que abrasan el corazón. (extracto de " a buen juez, mejor testigo") ¡Ay del que necio en la fortuna fía! ¡Ay del que espera en el poder humano! El que vive feliz un solo día otro tal vez espera en vano (extracto de "la pasionaria, cuento fantástico, rima X") LA SIESTA Son las tres de la tarde, julio, Castilla. El sol no alumbra, que arde, ciega, no brilla. La luz es una llama que abrasa el cielo, ni una brisa una rama mueve en el suelo. Desde el hombre a la mosca todo se enerva, la culebra se enrosca bajo la yerba, la perdiz por la siembra suelta no corre, y el cigüeño a la hembra deja en la torre. Ni el topo, de galbana, se asoma a su hoyo ni el mosco pez se afana contra el arroyo ni hoza la comadreja por la montaña ni labra miel la abeja ni hila la araña. La agua el aire no arruga, la mies no ondea, ni las flores la oruga torpe babea, todo al fuego se agosta del seco estío, duerme hasta la langosta sobre el plantío. Sólo yo velo y gozo fresco y sereno, sólo yo de alborozo me siento lleno, porque mi Rosa, reclinada en mi seno, duerme y reposa. Voraz la tierra tuesta el sol del estío, mas el bosque nos presta su toldo umbrío. Donde Rosa se acuesta brota el rocío, susurra la floresta, murmura el río. ¡Duerme en calma tu siesta, dulce bien mío! ¡Duerme entretanto que yo te velo, duerme, que yo te canto! Entre pardos nubarrones pasando la blanca luna, con resplandor fugitivo, la baja tierra no alumbra. La brisa con frescas alas juguetona no murmura, y las veletas no giran entre la cruz y la cúpula. Tal vez un pálido rayo la opaca atmósfera cruza, y unas en otras las sombras confundidas se dibujan. Las almenas de las torres un momento se columbran, como lanzas de soldados apostados en la altura. Reverberan los cristales la trémula llama turbia, y un instante entre las rocas riela la fuente oculta. Los álamos de la Vega parecen en la espesura de fantasmas apiñados medrosa y gigante turba; y alguna vez desprendida gotea pesada lluvia, que no despierta a quien duerme, ni a quien medita importuna. (extracto de " a buen juez, mejor testigo")

   - Lord Byron -  

Acuérdate de mí [Poema: Texto completo.] Llora en silencio mi alma solitaria, excepto cuando está mi corazón unido al tuyo en celestial alianza de mutuo suspirar y mutuo amor. Es la llama de mi alma cual lumbrera, que brilla en el recinto sepulcral: casi extinta, invisible, pero eterna... ni la muerte la puede aniquilar. ¡Acuérdate de mí!... Cerca a mi tumba no pases, no, sin darme una oración; para mi alma no habrá mayor tortura que el saber que olvidaste mi dolor. Oye mi última voz. No es un delito rogar por los que fueron. Yo jamás te pedí nada: al expirar te exijo que vengas a mi tumba a sollozar. - Camina bella, como la noche... [Poema: Texto completo.] Camina bella, como la noche De climas despejados y de cielos estrellados, Y todo lo mejor de la oscuridad y de la luz Resplandece en su aspecto y en sus ojos, Enriquecida así por esa tierna luz Que el cielo niega al vulgar día. Una sombra de más, un rayo de menos, Hubieran mermado la gracia inefable Que se agita en cada trenza suya de negro brillo, O ilumina suavemente su rostro, Donde dulces pensamientos expresan Cuán pura, cuán adorable es su morada. Y en esa mejilla, y sobre esa frente, Son tan suaves, tan tranquilas, y a la vez elocuentes, Las sonrisas que vencen, los matices que iluminan Y hablan de días vividos con felicidad. Una mente en paz con todo, ¡Un corazón con inocente amor!

   - Juan Ramón Jimenez -  

como el ala el infinito vuelo, cual en la flor está la esencia errante, lo mismo que en la llama el caminante fulgor, y en el azul el solo cielo; como en la melodía está el consuelo, y el frescor en el chorro, penetrante, y la riqueza noble en el diamante, así en mi carne está el total anhelo. (extracto de "al soneto con mi alma") No me tienta la gloria. Solo una vida en paz, rica en los tesoros del amor y la lira, en una estancia dulce, solitaria, serena, llena de libros bellos, con flores, encendida. Estancia adonde, a veces, la amistad se llegara, a llamar a la puerta con mano noble y limpia, retiro adonde, a veces, se asomara el amor con la mirada extraviada y conmovida... Que el lujo y el rumor se queden para otros... a mí me basta con mi fe en las armonías, en una estancia plácida, alejada, callada, llena de libros bellos, con flores, encendida! ("la voz velada")